Consideraciones para Entender Mejor la Sexualidad en la Vejez

El contexto de fragilidad del adulto mayor y la incidencia de los riesgos físicos y sociales sobre su sexualidad, es algo importante de reconocer, y no de esconder, más aún en la etapa que sobrepasa los 80 años y que algunos especialistas han llamado “cuarta edad”. El Médico experto José – Ramón Navarro nos muestra varias consideraciones para entender a qué se enfrenta un mayor respecto a su sexualidad.

sexualidad en la tercera edad

foto por Tofslie

El anciano sufre de indefensión en la sociedad actual y en lo que a su sexualidad se refiere el entorno le resulta hostil. No puede negarse que el proceso de envejecimiento se acompaña de una mayor fragilidad orgánica y a un incremento de la vulnerabilidad a todo tipo de agresión, física, psíquica y bacteriológica; junto con el decaimiento de las funciones viscerales y tisulares.

En lo existencial, el proceso involutivo tiene una característica en todo caso difíciles emocionalmente pues la vejez es la única edad que no se sigue de otro ciclo de vida, erigiéndose en la etapa más dramática de la existencia humana cuando no se realiza la sublimación de los instintos: si no se crea un horizonte de esperanza, se sumerge el anciano en la etapa de “las pérdidas” y de “los temores”.

Pérdidas, muchas: del poder reproductivo, de la capacidad laboral; disminución de la fortaleza física y de la entereza psicológica. Temores, varios: la posibilidad de perder la pareja, los hijos y los amigos, y le hace temer el aislamiento y la soledad.; teme la falta de recursos económicos y sufre la fragilidad, la discapacidad y la dependencia. A todo esto se añade la experimentación en esta etapa vital de sentimientos contradictorios frente a la sexualidad. Tantos factores negativos sitúan al anciano en una posición de evidente desventaja, debilidad y de indefensión.

Resulta, en fin, que los prejuicios sociales castigan al anciano y le privan del derecho de mantener una actividad sexual satisfactoria para él. Si a ésto se unen los cambios en la sexualidad producidos por el envejecimiento nos sumergimos en un lago de ignorancia sobre el tema. La sociedad en general y los profesionales sanitarios parecen pensar que el anciano es un ser asexuado, de manera que hasta parece improcedente plantear siquiera la posibilidad de que los adultos mayores vivan su propia vida sexual.

Comportamiento Sexual en la Vejez:
Los cambios anatómicos y funcionales que experimentan los órganos sexuales de los ancianos no se siguen obligadamente del cese de su actividad sexual, sino que reclaman una acomodación del comportamiento sexual a un nuevo modo de funcionar; evitándose así frustraciones y situaciones de ansiedad ante las siguientes relaciones sexuales, que podrían conducir al cese innecesario de la actividad sexual.

Está demostrado que la sexualidad juega un papel importante en el envejecimiento saludable, debiendo entenderse que las personas ancianas no tienen el mismo patrón de conducta sexual unívoca, sino que es heterogénea, en relación con sus apetitos e intereses. Y amén de los factores físicos y biológicos, de las patologías autóctonas y iatrogénicas, hay que valorar los factores sociales que inciden fuertemente en la actividad sexual del anciano.

Escrito por: José – Ramón Navarro

Acerca de José - Ramón Navarro

Coronel Médico (R) de la Asocición Española de Militares Escritores
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Una respuesta a Consideraciones para Entender Mejor la Sexualidad en la Vejez

  1. norka orozco dice:

    Efectivamente, la sociedad siempre ha considerado como fuera de lugar la sexualidad en los ancianos, inclusive en este trabajo el planteamiento final se hace impreciso

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