De la infancia a la vejez: camino del desarrollo personal y la felicidad

 Los cambios a lo largo de la vida nos enfentan a distintos momentos en los debemos buscar nuestro camino de desarrollo personal y nos surgen dudas sobre la posibilidad de alcanzar felicidad. La psicóloga Cristina Pérez Simón comparte con nosotros una reflexión interesante sobre este tema

de la infancia a la vejez

de la infancia a la vejez

Desde que nacemos atravesamos diferentes etapas en nuestra vida. Desde la primera infancia hasta la vejez, trascurren muchos cambios, no sólo en nuestro cuerpo, sino también en nuestra forma de pensar y razonar. Son muchas veces las ideas generalizadas de la sociedad las que luchan en nuestra contra; ideas tales como el envejecimiento, una etapa de pérdidas familiares, económicas, sociales y físicas.

Tenemos que pensar en nuestra vida como un camino, en el cual, nos encontraremos con momentos de baches, y otros más placenteros y tranquilos. En este camino, habrá personas que nos acompañen hasta el final del trayecto, y otras que se bajen en la siguiente parada. En muchas ocasiones, echaremos la vista atrás, para ver las huellas que vamos dejando, huellas que, no es malo mirar, al contrario, nos pueden ayudar a superar problemas futuros. A veces nos encontraremos con árboles caídos, que nos interrumpirán el paso y tendremos que pararnos a reflexionar, por qué está ahí o cómo podemos quitarlo.

Este camino de la vida, algún día llegará a su fin, pero en el transcurrir de su devenir, hay que tener en cuenta que la vida es un proceso de desarrollo constante y de adaptación a las circunstancias que se nos plantean. Si no proseguimos ese desarrollo, y nos quedamos anclados a una etapa de nuestra vida, anclados en el pasado, seguramente, sufriremos. Todos sabemos que la vida está llena de altibajos, algo que no podemos cambiar, pero existen maneras de tratar con estos momentos, y del buen enfrentamiento a estos, dependerá nuestra vida y nuestra felicidad.

La pregunta es, ¿cuál es la meta de la vida? Es una pregunta cuanto menos compleja. El proyecto de vida, contiene un modo de vida, unos intereses e ideas sobre el camino que queremos tomar. Y es el desarrollo personal, el que nos permite seguir creciendo y mejorando día a día, expresando nuestro ser. Este crecimiento no es único ni invariable, continuamente, las circunstancias de la vida cambian, lo que exige de nosotros  no caer en la derrota y perdamos la batalla, pues de esto, precisamente, es de lo que va a depender nuestra felicidad.

Nunca es tarde para crecer, desarrollarse y ser feliz. Para la felicidad no existen reglas ni pociones mágicas, ni libros que cambien tu vida, completamente, de la noche a la mañana. El desarrollo personal y la felicidad es un proceso que dura toda una vida, y nosotros las personas debemos tener una idea clara,. Esa felicidad sea el momento que sea, podemos alcanzarla. Como dice el refrán “Nunca es tarde si la dicha es buena”.

La vida es un camino en el cual aprenderemos un sinfín de cosas que debemos saber aprovechar para nuestro bien. Por mi parte, me comprometo a compartir con vosotros aquello que he ido descubriendo en el camino de la vida, que aunque difícil, precioso camino.      Y tú, ¿te comprometes a trabajar en tu desarrollo personal y tu felicidad?

Escrito por:
Cristina Pérez Simón

Acerca de Cristina Perez Simon

Psicóloga (Licenciada en Psicología por la Universidad Pontificia de Salamanca)
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