Bilingüismo en la Tercera Edad Protege Deterioro Cognitivo

Ser bilingüe previene el deterioro cognitivo en personas mayores. La Psicogerontóloga Olga Sanz Lucas nos explica por qué es positivo llegar a la Tercera Edad siendo bilingüe y cómo esto beneficia la llamada “reserva cognitiva”

foto por continuity

El bilingüismo es, sin duda alguna, una de las mejores maneras de fomentar la inteligencia en los niños, pero además representa un factor de protección en las personas mayores para prevenir la demencia, pues cada vez con mayor frecuencia se está demostrando que los adultos que hablan dos idiomas de forma habitual tienen menos riesgo de sufrir deterioro cognitivo al llegar a la tercera edad y mas posibilidades de afrontarlo con mayor adaptabilidad.

Con respecto al enfoque y a las creencias sobre el bilingüismo, resulta interesante comentar que durante buena parte del siglo XX, numerosos investigadores, educadores y políticos consideraron el conocimiento de un segundo idioma como una interferencia, cognitivamente hablando, que disminuía el desarrollo intelectual y académico de las personas.

No estaban equivocados respecto a la interferencia, pues hay pruebas de que, en un cerebro bilingüe, ambos sistemas lingüísticos están activos incluso cuando solamente se utiliza una lengua, creando situaciones en las que un sistema obstruye al otro. Pero esta interferencia, según las investigaciones actuales, no provoca un perjuicio, como antes se pensaba, sino una ventaja, pues obliga al cerebro a resolver el conflicto interno, dando a la mente un ‘trabajo extra’ que fortalece su maquinaria.

Ya desde la primera infancia, un bebé de cinco meses tiene la capacidad de diferenciar entre dos idiomas si se cría en un hogar en el que cada uno de sus padres habla un idioma diferente. Los niños en edad escolar que son bilingües tienen mayor capacidad que los monolingües para concentrar su atención en estímulos relevantes e ignorar los irrelevantes. Esta capacidad de fijar la atención se mantiene también en la etapa adulta. Así pues, se puede afirmar que en diferentes fases de la vida ser bilingüe ofrece grandes ventajas, pero es en la tercera edad donde el bilingüismo está demostrando los beneficios más importantes.

¿Qué aporta exactamente el bilingüismo a nivel interno en las personas mayores?
    – Mejora las aptitudes cognitivas
- Aumenta la flexibilidad mental
- Fomenta la capacidad de adaptarse a los cambios
- Hace que se procese la información de forma más eficaz.

Se ha demostrado que el bilingüismo puede ser más positivo, pues además refuerza capacidades tan importantes como la atención y la concentración.

Centrándonos en el sector de la población de la tercera edad y según el Instituto de Investigación Rotman de Toronto (Canadá), los síntomas del Alzheimer aparecen unos cinco años más tarde en personas bilingües que en monolingües. Según sus estudios “… no es que el bilingüismo prevenga el Alzheimer, sino que ante un mismo daño neurológico, las personas bilingües muestran una mejor adaptación“.

Las ventajas cognitivas del bilingüismo se atribuyen a que dominar dos idiomas  obliga a una actividad mental permanente que mejora el sistema de control ejecutivo del cerebro, el cual se refiere a la capacidad de concentrarse en una actividad inhibiendo o minimizando las distracciones. En personas multilingües, que tienen completamente adquirida la capacidad de comunicarse en dos o más idiomas distintos, el cerebro debe ignorar las palabras de un idioma para poder comunicarse en el otro. Es lógico pensar que cuando un niño aprende dos idiomas desde su nacimiento y los usa constantemente lo que está ocurriendo es que se está siempre estimulando el cerebro, ya que es más difícil procesar dos idiomas que uno solo.

¿Existen pruebas que arrojen resultados visibles a este respecto? Efectivamente, las técnicas de neuroimagen realizadas han confirmado que las áreas del cerebro involucradas en el lenguaje se solapan con las que están involucradas en el control ejecutivo. En el mismo sentido se ha observado que las lesiones en el área del control ejecutivo tienen repercusiones en la capacidad lingüística.

¿Qué es la función ejecutiva y cómo se ve afectada en las personas mayores? Es una capacidad cognitiva específica que se encarga de la concentración, de cambiar de una tarea mental a otra, de hacer varias a la vez o de mantener las cosas en la mente. Se postula que dicha capacidad va declinando con la edad y se ha podido comprobar que en personas sanas, que han usado dos lenguas la mayor parte de la vida, este declive es menor que en las que usan una sola.

¿Qué relación tiene el bilingüismo con la inteligencia?
¿Se podría afirmar que las personas bilingües son más inteligentes que las monolingües? La respuesta es “no”. Las funciones ejecutivas son importantes, pero la inteligencia engloba otras muchas funciones. La inteligencia, además de incluir la capacidad para aprender palabras y símbolos, también incluye la atención, la capacidad de observación, la memoria, el aprendizaje, las habilidades de socialización, la capacidad para tratar con abstracciones, para resolver problemas y afrontar situaciones nuevas; en resumen, la inteligencia es la capacidad de asimilar, guardar y elaborar información.

¿Cuál es importancia de la reserva cognitiva?
Aportando una definición científica, se entiende por reserva cognitiva una plasticidad neural ampliada, el uso compensatorio de regiones cerebrales alternativas y una red enriquecida de vasos sanguíneos cerebrales. Es indudable que practicar actividad física crea una reserva de salud que permite afrontar mejor otras enfermedades. De un modo similar, mantener la mente ágil y ejercitar el cerebro hablando dos lenguas con asiduidad crea una reserva de recursos cognitivos que permite afrontar mejor enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Se puede afirmar entonces que ambos recursos (ejercicio físico y estimulación cognitiva) actúan como factores promotores que incrementan la plasticidad neuronal (como el factor de crecimiento neuronal) y aumentan la resistencia a la muerte celular.

¿Cómo se puede aumentar la reserva cognitiva?
Factores como el estilo de vida, la actividad física, las relaciones con otras personas, la continua formación y el enriquecimiento cultural, etc., contribuyen a potenciar una reserva cognitiva que hará de escudo el día de mañana frente a una posible demencia o enfermedad neurodegenerativa.

El manejo de dos lenguas depende de un sistema atencional con recursos limitados, el cual también se utiliza para llevar a cabo tareas no-verbales y que permite a los bilingües controlar dos sistemas lingüísticos en competición activados de manera simultánea.

En este sentido, diversos estudios han mostrado también las ventajas, por parte de sujetos bilingües en tareas no-lingüísticas. Existen beneficios que presentan las personas bilingües al realizar tareas que demandan un alto grado de función ejecutiva. Al parecer, estas ganancias persisten más allá de la infancia y de la adolescencia y se extienden a la vida adulta y a la tercera edad.

Ellen Bialystok y colaboradores, en el año 2007, examinaron exhaustivamente el efecto del bilingüismo sobre el mantenimiento de la función cognitiva y su posible impacto sobre el retraso de los síntomas de la demencia en personas mayores. Ya se sabía que las personas intelectualmente activas o con una educación amplia están más protegidas contra el envejecimiento cognitivo. Pero con su estudio han logrado demostrar que la utilización habitual de dos lenguas es también uno de los factores de protección.

Seleccionaron una muestra de 184 pacientes con quejas sobre su estado cognitivo hospitalizados en una clínica de memoria. De entre los participantes, 132 fueron diagnosticados como “probable enfermedad de Alzheimer” y 52 fueron diagnosticados como “otras demencias”, incluyendo demencia debida a otros desórdenes neurodegenerativos y demencia vascular.

Casi exactamente la mitad, en concreto el 51% de la muestra, era bilingüe. De forma sorprendente, los bilingües desarrollaron síntomas claros de demencia 4 años más tarde que los monolingües, permaneciendo el resto de variables equivalentes (nivel educativo, estatus ocupacional y diferencias culturales).

El control atencional voluntario de dos lenguas en personas bilingües les permite comunicarse en una lengua mientras reducen la interferencia causada por la lengua que no se usa en ese momento.

Tanto la ventaja en los procesos inhibitorios como el retraso en la instauración de las demencias en personas mayores bilingües sitúa en estrecha relación al bilingüismo con la teoría de la “reserva neuronal” y de la reserva cognitiva, cuyos principios tratan de dar cuenta de la disyunción entre el grado de daño cerebral y la sintomatología manifiesta, aunque por el momento no se ha hecho todavía mención explícita al bilingüismo como factor de protección.

La reserva cognitiva se subdivide en dos componentes: la reserva neural y la compensación neural. La reserva neural se refiere a las diferencias interindividuales en el procesamiento cognitivo que existen en un cerebro sano y asume que tanto los jóvenes como las personas mayores pueden reclutar las mismas redes neurales para llevar a cabo la tarea, aunque con diferentes niveles de eficiencia y capacidad. La compensación neural se refiere a las alteraciones en el procesamiento cognitivo que podrían originarse con el objeto de afrontar la patología cerebral.

Los procesos necesarios para controlar los dos sistemas lingüísticos para una persona bilingüe (atención, inhibición, monitorización y atención alternante) son componentes de la función ejecutiva. En este sentido, los procesos ejecutivos son las primeras capacidades que sufren un declive durante el envejecimiento normal, mostrando un control menos eficiente y más lentificado con la edad. Los monolingües, durante tareas que requieren resolución de conflicto, utilizan regiones cerebrales dedicadas a resolver la interferencia, las cuales se hallan en las inmediaciones de la corteza dorsolateral prefrontal. Por el contrario, los bilingües utilizan regiones cerebrales tradicionalmente asociadas con el lenguaje, como el área de Broca y por ello resuelven las tareas con conflicto con mejores resultados conductuales, utilizando una serie de estructuras cerebrales que normalmente no se reclutan para tareas atencionales no verbales.

Este cambio funcional es consecuencia de la experiencia continua de usar dichos centros cerebrales de forma rutinaria para manejar ambos sistemas lingüísticos. El área de Broca se halla implicada en una variedad de tareas que requieren resolución de conflicto, incluyendo tareas no verbales.

Es importante señalar que recientemente se ha demostrado que los sujetos bilingües cuentan con más recursos atencionales, probablemente debido a una mayor eficiencia del área de Broca y son más eficientes  al llevar a cabo tareas basadas en el conflicto no-verbal.

El poder del lenguaje es indudable y tiene tal magnitud que es capaz de dejar una huella duradera, profunda e imborrable en nuestra mente…

Escrito por:
Olga Sanz Lucas
Psicogerontóloga

Acerca de Olga Sanz

Licenciada en Psicología (UNED). Master en Psicopatología y Salud (UNED). Especialista en intervención Gerontológica y en Atención a Enfermos de Alzheimer. Posgrado en Rehabilitación Psicosocial de Personas con Enfermedad Mental Grave y Crónica.
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6 respuestas a Bilingüismo en la Tercera Edad Protege Deterioro Cognitivo

  1. Residencia Mediterranea Gandia dice:

    Del mismo modo que ejercer un musculo nos mantiene dicho músculo tonificado, el ejercer el cerebro nos mantiene intelectualmente, por ello cualquier ejercicio bien sea utilizando idiomas o haciendo crucigramas nos será beneficioso. Pero podemos ir más allá, pues está demostrado que una visión positiva del mundo nos alargará la vida y nos hará ser más felices.

  2. Ana Belén Hervella Macía dice:

    Buenas tardes, Olga!

    Te felicito enormemente por este artículo. Sabía que ser bilingüe tenía ciertas ventajas a la hora de adaptarse con mayor facilidad a otros países y culturas, pero desconocía por completo, las enormes ventajas que supone para la etapa adulta. Para alcanzar un buen nivel bilingüe debo desarrollar mucho la mente y practicar largas horas, pero con todos los beneficios que supone para la vejez, no hay tiempo que perder.
    Muchas gracias por esta gran investigación!enhorabuena!

  3. Luis Felipe dice:

    Tengo 85 años y dedico mas de tres horas diarias al estudio del inglés, lo que me divierte mucho y mantiene mi mente activa. Además de leer novelas en inglés y seguir algunos cursos gratuitos on-line, hablo todas las semanas por Skype con un grupo de amigos ingleses y americanos (unas 9 horas a la semana) lo que me permite practicar mi fluencia y comprensión auditiva, además de motivarme para perfeccionar mi inglés y mantenerme muy entretenido.
    Si alguien está interesado en como lo hago, estaré encantado en responderle.
    Luis Felipe

    • maia dolores martin dice:

      Mi nombre es maria dolores. Tengo 65 años y estudié filología inglesa y he sido profesora de cou de inglés. En estos momentos estoy jubilada, pero el inglés me sigue interesando.

      un saludo

      maria dolores

  4. Elsa W. dice:

    Excelente artículo, incluso cuando ya somos mayores, “debemos intentar” aprender otro idioma, además de ser una distracción, tenemos esta ocupación libre y ejercitamos el cerebro.

    Un saludo de Elsa W.

  5. Ernesto dice:

    Enhorabuena por el artículo. Las ventajas del aprendizaje de idiomas se han expuesto de una forma clara y acertada.
    Saludos. Ernesto.

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