Envejecimiento activo, integración y participación

El envejecimiento activo está relacionado directamente con la actividad de las personas y su participación en el entorno. Mar Rey, especialista en integración social y animación sociocultural nos explica la importancia de la iniciativa individual y la participación grupal para seguir un modelo de envejecimiento activo.

envejecimiento activo, participacion y actividad

En los últimos años, el concepto de envejecimiento ha tomado una nueva perspectiva social, llevándose a cabo conferencias internacionales como la Segunda Asamblea Mundial del Envejecimiento bajo el lema “Una sociedad para todas las edades”. Actualmente construimos un nuevo concepto de persona mayor.
El envejecimiento saludable comporta compromiso, implicación y participación activa. El modelo de envejecimiento activo, apunta la importancia de las relaciones sociales, la competencia social, la participación y la productividad.  La importancia de dicha participación de las personas mayores en la sociedad presenta dos dimensiones: la individual y la colectiva. Desde la perspectiva de reconocimiento individual, la participación de las personas mayores en la sociedad es una de las estrategias que se derivan del envejecimiento activo, modelo asociado a la prevención de discapacidad y a la promoción de la salud, desde el cual se propugna que cada persona debe afrontar su propio proceso de envejecimiento desde un papel o rol activo y sin desconectarse o aislarse de la sociedad.

Por otro lado, desde una dimensión de reconocimiento colectivo, las personas mayores poseen un rico abanico de experiencias vitales que debe ser conocido. Nadie vive desligado de la sociedad, sino que está adscrito a un grupo desde que nace, y sus necesidades en gran parte se ven cubiertas por el resto de la comunidad, que le rodea. Como un ser social que es, el ser humano necesita desarrollar un sentimiento de pertenencia y reconocimiento para sentirse dentro de un grupo cuya aportación es valiosa dentro del mismo.

Para envejecer saludablemente es necesario desarrollar un plan de vida. Ser concientes de que la vejez de espíritu es la que nos arrastra a actitudes mentales negativas y derrotistas no tiene demasiado que ver con la edad cronológica. Existen personas de 40 años, con mente, lenguaje y formas de “viejos”, mientras que existen personas con 90 años y más que mantienen una mente fresca y joven como a los treinta años y que afirman como un día decía Zorrilla de sí mismo “soy de esos viejos que nunca lo son”.

Es necesario tener siempre un mañana, un proyecto que se construye con el día a día, en el vivir plenamente el momento. Hay ilusiones, tareas gratificantes a las que dedicar tiempo, entusiasmo y satisfacción. La persona mayor necesita comunicarse, realizarse plenamente como ser social y tener amigos, asistir a reuniones, viajar, participar en eventos, realizar todo tipo de actividades en las que se comparte todo. El camino del “buen envejecer” está vinculado precisamente a tomar conciencia del presente pero rescatando el pasado a través de la reminiscencia que posibilita la resignificación y la valoración de lo vivido. Este camino es de actividad, de lucha por una mejor calidad de vida, de opciones por lo gratificante, lo deseado y el disfrute del mucho tiempo libre que disponemos llegados a esta etapa de la vida. La actividad es la palabra mágica en la vida de cualquier persona, pues a través de ella la persona se siente autorrealizada, generando este sentimiento otros positivos necesarios para preservar nuestra salud en las mejores condiciones, a pesar de los años y los procesos biológicos, cambios que se llevan a cabo en nuestro organismo. La actividad genera unos buenos niveles de autoestima que son las vitaminas necesarias para sentir calidad de vida en nuestro paso por ella. La actividad significa estar en tareas, pero tampoco cualquier tarea como frecuentemente se les ofrece a los mayores (en general distracción o esparcimiento que si bien son necesarias pero no suficientes). Nos referimos a tareas que provoquen placer, gratificación, desarrollo, en cualquier campo tanto en lo intelectual, como en lo social, en lo creativo, en lo corporal, en lo solidario…la actividad ahuyenta algunos fantasmas del envejecer: el miedo, el aburrimiento, el aislamiento, la rutina.

Las actividades grupales también son fundamentales en la consecución de un envejecimiento activo, ya que el grupo actúa emocionalmente de sostén, aporta situaciones de retroalimentación, una relación de ayuda, fomenta vínculos de amistad tan necesarios en esta fase de nuestras vidas ya que el afecto se convierte en un motor de energía para afrontar el día a día con optimismo. El grupo favorece comprensión, aceptación, sentimientos de sentirse reflejado/a y por lo tanto evita sentimientos de soledad e incomprensión, sosiego de comprobar que hay otras personas que sienten muchas veces lo mismo que tú.

Como profesional de la Intervención social con personas mayores, llevando a cabo actividades sociales y culturales, no quiero cerrar este pequeño y humilde artículo  sin mencionar que es posible “dar vida a los años” y que cualquier tribu de muchos rincones del mundo guardan un gran respeto a la figura de sus mayores ya que inteligentemente utilizan su sabiduría para aprender y sobrevivir. Estas personas mayores incluso entradas en procesos de avanzada ancianidad, demuestran un estado de salud a todos los niveles estupendo y estoy convencida de que el hecho de seguir participando activamente en su comunidad favorece ese óptimo estado de salud.

Escripo por:
Mar Rey Rego
Técnica Superior en Integración Social y Animación Sociocultural

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Técnica Superior en Integración Social y Animación Sociocultural
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4 respuestas a Envejecimiento activo, integración y participación

  1. Jesus Vizcaino dice:

    Te felicito Mar, por el contenido de tu artículo que subscribo totalmente. He echado en falta, no obstante, un aspecto que para mi es vital; la exclusión social con sus consiguientes barreras, para desarrollar actividades gratificantes relacionadas con las caracteristicas curriculares de cada uno.Después de la jubilación, la sociedad, en el fondo, parece no ver otra cosa que el tiempo libre de los jubilados para el ocio, o los riesgos del gasto social pero no para la participación en la dinámica del desarrollo socio-económico global de la sociedad de la que es miembro, con voz y voto. Hay muy pocos mayores participando en los eventos donde se toman decisiones importantes para la sociedad y tambien para los mayores, pero sin estos.¿ Cuantos mayores estan incluidos en las listas electorables com electoralbles?. No llega al 2%, el % más bajo de Europa. El sector domografico comprendido entre los 60 y los 75 años que representan más del 60% de los mayores, un colectivo psicofísicamente apto, con conocimiento y experiencia, potencialmente útil para la sociedad y sin embargo frecuentemente olvidado. Soy Psicólgo jubilado, con formación gerontológica, defensor, no solo de la relación intergenracional sino tambien de la coparticipación social en tareas afines con la formación,experiencia y capacidad de cada cual. Solo en esta situación se podría hablar de autorrealización, despues de la jubilación.Si lo estimas ,podemos colaborar,desinteresadamente.Soy miembro de Secot,de la Red Intergeneracional y del Grupo de Mayores del colegio de Psicólogos de Madrid.Mis felicitaciones, de nuevo y mis mejores saludos. Jesús Vizcaino

    • Mar Rey. dice:

      Hola Jesús
      Agradezco tus apreciaciones y estoy totalmente de acuerdo. La participación social de todos lo colectivos, en cualquier ámbito, es necesaria. La sociedad es como un puzzle y todos somos piezas indispensables para formarlo, aportando variedad, pues en ello está la riqueza de cualquier proyecto de vida. Las diferencias generacionales son un pilar en el avance de una sociedad cada vez mejor,”la experiencia es la madre de la ciencia”. El hecho de haber vivido es, en sí, sabiduría que debe ser transmitida a las generaciones posteriores, dejando con ello legados para seguir avanzando. En cuanto a la invitación de colaboración, cuenta conmigo en aquello que consideres, sin ningún problema.
      Un saludo cordial.
      Mar Rey.

  2. teresa dice:

    Me encanta saber, que hay una mayoria de personas mayores, las que nos sentimos predispuestas, para ayudar a quien nos necesitan.Yo decidí incorporarme a la junta de la Asociación de Jubilados de mi pueblo, y desde entonces me siento mucho mas realizada.

    • Mar Rey. dice:

      Hola Teresa,
      Me alegro que la experiencia colaborando con la asociación te haga sentir realizada, el hecho de sentir que nuestra vida tiene objetivos c metas por realizar es la mejor terapia para vivir con una autoestima que nos garantice, una buena calidad de vida y con ello felicidad. Algunas personas llegada la entrada de jubilación, pierden la ilusión y alimentan sentimientos y pensamientos distorsionados sobre su realidad.
      La jubilación es un momento en el que las personas pueden llegar hacer todas aquellas cosa que en otra etapa vital son más difíciles de llevar a cabo, debido a la serie de obligaciones a las que nos vemos sometidos como la responsabilidad laboral.
      Disponemos de tiempo para nosotros y el ocuparlo en actividades que nos llenen es sumamente importante para nuestra salud a todos los niveles y en la manera de cómo nos percibimos a nosotros/a mismos y como nos perciben los demás.
      Un saludo.
      Mar.

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