Reflexiones sobre el abuso al adulto mayor

Entre las causas más comunes de maltrato y negligencia en el cuidado de la persona mayor con dependencia está la falta de tiempo del familiar y el “síndrome del quemado” en el cuidador principal. La experta en integración social y Animación sociocultural Mar Rey comparte con nosotros una importante reflexión acerca de este tema.

foto por: milkwooders

Actualmente muchos ancianos sufren abusos y este hecho nos demuestra que la violencia en el ser humano no discrimina las diferentes etapas vitales del ser humano. A veces, la necesidad de proveer a nuestra familia nos resta tiempo para cuidar a nuestros padres o abuelos, como quisiéramos, pero se da la tendencia a confundir falta de tiempo con negligencia y abandono e incluso maltrato.
Centrándonos en el tema que aquí nos ocupa, el abuso abarca múltiples formas, debemos mencionar que no sólo existe el maltrato físico o psicológico, el abuso económico o la represión de su sexualidad. Estos aspectos también hay que considerarlos como otras formas de maltrato y  normalmente estas situaciones  se dan combinadas.

Todos los tipos de maltrato, como hemos mencionado, se pueden llevar a cabo tanto de forma consciente como inconsciente, puesto que muchas familias o cuidadores no están preparados/as para hacerse cargo de la persona mayor. La sobrecarga de trabajo en centros residenciales, debido a la masificación del centro y el exceso de  tareas asignadas al personal suelen ser una causa común que genera una consecuencia de maltrato que a veces pasa inadvertida, pudiendo hablar en estos casos de una especie de violencia subjetiva.

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Normalmente, las personas mayores que sufren maltratos suelen ser personas en torno a los 70-75 años con algún tipo de dependencia. Mayoritariamente, la dependencia en los mayores se debe a problemas de salud derivados de la edad, lo que obliga a su cuidador a estar todo el día pendiente de ellos. Este trabajo, unido a otras obligaciones del cuidador, el cansancio y el estrés, hacen que surja el “síndrome del quemado”, el cual podemos traducir en persona agotada, cansada y desilusionada que ha perdido la capacidad de entrega, vocación o incluso el sentido de la responsabilidad en su hacer diario. La relación entre persona cuidada y cuidador se deteriora hasta un punto insostenible, en que surge el abuso.

Las necesidades primarias forman parte de los cuidados de una persona mayor (comida, higiene, vestido…) pero no son las únicas, a veces el trabajo de los cuidadores se centra sólo en estas necesidades, olvidando otras como las que tienen que ver con  “el lleno emocional”, donde encontramos otras maneras de cuidar como son: la escucha activa, el afecto, fomentar un  sentido crítico a través de al intervención social, la motivación hacia la  participación en todos los aspectos de la vida favoreciendo con ello un sentimiento de pertenencia  que les hace sentirse piezas incluidas en la sociedad de la que forman parte. ¿Quién cuida de ese corazón que una vez entregó todo a esos hijos, que ahora disfrutan de lo que les fue dado?.

El agresor/a raras veces reconoce su culpa, sino que generalmente atribuye la responsabilidad de los hechos a la propia víctima, aprovechándose en muchas ocasiones de la indefensión del mayor y en el estado de deterioro cognitivo, en el que se ven sumidas muchas personas de la tercera edad,  justificación perfecta para la persona agresora.  Por otra parte, los ancianos muchas veces ni siquiera son conscientes de la situación de maltrato que están viviendo, como muestra decir que ocho de cada diez ancianos consideran satisfactorias las relaciones con sus familiares debido a lazos emocionales, el mayor es incapaz de ser objetivo en cuanto al trato que recibe de su cuidador. La sensación de fragilidad que sienten, les provoca miedos que facilitan la predisposición a ser víctimas, abonando el  terreno para que germinen los procesos de violencia. Según la Secretaría de Estado de Seguridad, en el 90% de los casos las personas mayores víctimas de malos tratos no presentan denuncia debido a los lazos emocionales y dependencias económicas de su maltratador/a. Los expertos calculan que en España el 5% de los ancianos son maltratados por su entorno más inmediato, las denuncias se han incrementado de manera importante en los últimos años desde 1997 a 2000, los delitos han crecido un 71,28% aproximadamente. Sólo se refleja parte de la realidad, porque muchas personas mayores maltratadas no se atreven a denunciar.

Hoy por hoy muchos ancianos están viviendo lejos de lo que fue su hogar, su fortaleza.
Ancianos que son cuidados por personas que lo hacen a cambio de un sueldo, empleados algunos con vocación  y desgraciadamente otros sin ella, las contrataciones de este tipo de profesionales debería ser mucho más rigurosa, basada en actitudes personales y no sólo en conocimientos adquiridos. No vale ser productivo, puesto que no hablamos de un trabajo realizado con mercancías, en una cadena industrial, hablamos del trato con personas, evidentemente una tarea más profunda en la que el empleado ante todo debe mostrar una capacidad asertiva y de empatía elevada, que le haga ser capaz de cubrir todas las necesidades del usuario con el que establece una relación de ayuda. Nuestros mayores abandonan la calidez que les producía estar en su hogar, rodeados de todas sus cosas y sus rutinas, de sus viejos sillones, de su gato, de su pajarillo y de sus vecinos, situación tremendamente dura para cualquier persona, intentando adaptarse a otro lugar, a otras normas, en lugares nuevos con gentes distintas y desconocidas. Si añadimos a esta situación la frialdad, la incomprensión, la no escucha, la ausencia de afecto y la visita que “nunca llega”…es suficiente para hablar de maltrato.

Los familiares que deciden internar a su mayor en un centro residencial no pueden olvidarse del él/ella, las visitas son fundamentales en la vida de este colectivo. La visita genera ilusión, sentimientos de reconocimiento, de cariño que ningún profesional por muy bueno que sea, realizando su labor,  puede suplir. Las visitas de los seres queridos son la mejor vitamina para fortalecer el corazón de nuestros mayores, la mejor defensa para evitar el aislamiento, la dejadez…la depresión. Las campañas de sensibilización intentan concienciar a la población del Maltrato a las Personas mayores, buscando influir positivamente en Empresas, Fundaciones y particulares para que incluyan un decálogo contra el maltrato dentro de sus protocolos, servicios y cultura. La empatía hacia el mayor, es el pilar donde se asienta la prevención en el maltrato del mismo, “PONTE EN SU PIEL” (Campaña de sensibilización contra el maltrato a los mayores) pretende justamente: empatizar con el colectivo, calzando sus zapatos comprenderemos el camino.

Estas campañas son un instrumento para prevenir y provocar la reflexión contra el maltrato, intentan ayudar a que situaciones sociales desaparezcan o ni siquiera lleguen a darse, pero el paso más importante de sensibilización,  se debe realizar en las primeras instancias socializadoras: familia y escuela., en la familia se debe implantar una actitud de respeto por el mayor, como fuente de historia, de vida, de experiencia y sabiduría…retomando un estilo educativo que se ha ido perdiendo, en el que la figura del mayor en el hogar, se valoraba y se respetaba. En  la escuela, se deberían realizar más actividades intergeneracionales, no sólo visitas  a centros residenciales, sino proyectos centrados en el traspaso de sabiduría y conocimientos, donde el niño comprueba cuánto sabe el abuelo/a, recuperando costumbres y tradiciones enriquecedoras para las nuevas generaciones y reconocimiento de la valía para los mayores que les garantiza un óptimo nivel de autoestima. Resumiendo, la intervención social en este arduo tema, debe centrarse sobre todo en la educación. Muchas instancias socializadoras como la televisión, lanzan un mensaje centrado en una publicidad donde lo “nuevo” es lo que vale.

Parece que hacerse mayor es incluso algo que uno puede elegir, publicidad engañosa e irreal. Podemos hablar de sutil violencia, el ser humano se deja degradar sin darse cuenta, olvidando que tiene derecho a vivir una realidad tal cual es como el hecho de que algún día todos seremos mayores. La sociedad necesita un giro de valores, la escala de  los mismos parece centrarse en lo superficial y en todo aquello que puede comprarse o venderse. La esencia de la persona pasa inadvertida”tanto tienes, tanto vales”, la productividad en divisas es lo que nos preocupa, el mayor deja de aportar ese tipo de riqueza igual a beneficios cuantitativos y por lo tanto gracias a este tipo de actuaciones publicitarias la imagen de la persona mayor es rechazada, de forma consciente o inconsciente, por una gran mayoría de la sociedad actual. Recordemos que fueron nuestros mayores quienes escribieron la historia de la que ahora somos nosotros los principales protagonistas, que fueron ellos/as quienes hicieron mover el mundo, pero sobre todo, no olvides que fueron, son y serán personas que ahora podrían necesitar de ti, tampoco olvides que habrá un mañana en la que serás tú esa persona mayor.

La Asociación para la investigación del Maltrato al Anciano EIMA ha desarrollado, junto a la Fundación Viure y Conviure de la Caixa Catalunya, una Guía para prevenir y actuar contra los malos tratos hacia las personas mayores, que se pude obtener llamando a la Fundación Caixa Cataluña, se les enviará de manera gratuita a su domicilio.
El maltrato es una realidad aún demasiado oculta, que como ser humano, tenemos el derecho y el deber de denunciar, callar significa seguir alimentando una violencia que rompe todos los demás derechos del ser humano.

Escrito por:
Mar Rey

Acerca de Mar Rey

Técnica Superior en Integración Social y Animación Sociocultural
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5 respuestas a Reflexiones sobre el abuso al adulto mayor

  1. Miguel A. Schettino dice:

    Mucho agradezco esta información, estamos conviviendo con mi madre desde hace casi tres (3) meses, y ella tyiene 88 años y vivia en Buenso Aires, con una hermana, la cual fallecio. Como no podia estar sola, la traslamos a Mar del Plata donde vivimos. A todos nos costo un poco la adpatacion y la que se puso violenta y malhumaorada fue mi madre. Asi que en pocos dias ire a un centro GAMA de esta ciudad para que le efectuan un “analisis cognitivo”. Guardare este texto para tenerlo a mano. Les envio un cordial saludo. Miguel

    • Mar dice:

      Me parece muy importante que se valoré a tu madre, ya que puede necesitar algún tipo de terapia o intervención que la ayude a llevar esta etapa de su vida lo mejor posible.
      Supongo que el fallecimiento de su cuidador le ha afectado enormemente, sumado el hecho de los lazos afectivos consanguíneos que les unían.
      Debes armarte de paciencia y seguir las indicaciones de los profesionales que traten a tu madre. Recuerda que el afecto es el mejor instrumento para que las cosas funcionen y dale un poco de tiempo.
      Un saludo.
      Mar.

  2. francisco nieto del olmo dice:

    Me gustaria saber que hay del maltrato fisico,siquico,dejadez y abandono desprotecion, ala que nos envian los responsables de las administraciones tanto ha nuestros ancianos como a los familiares de los mismos ,pues si tienes dinero no hay problema pero si no lo tienes te buscas la vida,pues todo es burocracia,protocolo,y rellenar impresos,y todo para nada,pues cuanta mas prisa corre para poder solucionar el problema que la mayoria de las veces suele ser desesperante como es el caso de mi madre nadie se acuerda de ti excepto los años en los que tenemos Elecciones que todo el mundote lo va a arreglar todo.Prometer hasta meter y una vez metido nada de lo prometido , esta gente por llamarles de alguna manera son como las palomas.NO TIENEN HIEL como bulgar mente se dice, de la gente bulgar.

  3. Mar dice:

    Entiendo tu enfado y ese sentimiento de impotencia que sentimos los ciudadanos de a pie cuando vemos injusticias sociales.
    La política social debe mejorar mucho y la sociedad humanizarse sobre todo ese sector que mueve los hilos de nuestra vida.
    Nosotros, ciudadanos de a pie debemos tener sentido critico, decir lo que pensamos como lo has hecho tú.
    Para quizás ser un día escuchados, los avances y cambios sociales son lentos pero pueden conseguirse.
    Repasando a lo largo de la historia podemos comprobar que las acciones de otros supusieron mejoras para las generaciones venideras.
    Así que solo puedo decirte que el camino se hace andando y no queda otra.
    Un cordial saludo.

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